La píldora de la potencia sexual Viagra. 

Viagra, tal y como la conocemos, surgió casi por casualidad. Los investigadores trataban de encontrar un medicamento para la angina de pecho, pero no obtuvieron los resultados que pretendían. Sin embargo, durante los ensayos clínicos constataron que los voluntarios que tomaban el fármaco experimentaron un efecto inesperado: erecciones.

Pocos años más tarde llegaba a las farmacias Viagra, un medicamento que hizo posible que hombres con disfunción eréctil pudieran mantener relaciones sexuales.

Provoca la dilatación de los vasos sanguíneos

“Viagra es el nombre comercial de un fármaco cuyo principio activo es el sildenafilo y está indicado para personas con disfunción eréctil, es decir, con una patología. Por lo tanto, debe utilizarse de manera racional, siguiendo las indicaciones del médico previo diagnóstico individual”, explica Yolanda López, farmacéutica adjunta de la farmacia Belén Rueda Bernaldo de Madrid.

¿Cómo funciona? Este fármaco produce dilatación de los vasos sanguíneos. Los especialistas del Servicio de Salud del Reino Unido manifiestan que, tras haber tomado el medicamento, se produce un incremento temporal del flujo sanguíneo hacia el pene cuando el hombre se excita sexualmente.

Además, el sildenafilo tiene otro uso menos conocido, pues también se emplea como terapia para la hipertensión pulmonar, una enfermedad con muy mal pronóstico. “Relaja los vasos sanguíneos del pecho, incrementa el flujo de sangre hacia los pulmones y reduce la carga de trabajo del corazón”, indican.

Cuando se utiliza para combatir la disfunción eréctil, Yolanda López puntualiza que el plazo para tomar el medicamento es de entre media hora y tres horas antes de mantener relaciones sexuales y debe tomarse con agua.

“Los efectos se producen aproximadamente entre 30 minutos y una hora después de la ingesta y se prolongan de 3 a 5 horas”. Asimismo, aclara que la dosis recomendada está “entre 25 y 50 miligramos. La dosis máxima al día es de 100 miligramos y nunca se debe superar esa cantidad”.

La farmacéutica manifiesta que no se debe tomar Viagra si se ha ingerido alcohol, se tiene la presión arterial alterada, se tienen problemas hepáticos o renales, ciertos problemas cardíacos, se es alérgico al sildenafilo, se padecen problemas graves en la visión o problemas de sangrado.

El laboratorio Pfizer fue quien sacó la patente, pero ahora el principio activo se puede comprar de otras marcas en las farmacias/EFE/EPA/STEPHANIE PILICK

De igual modo, señala que tampoco es aconsejable tomarla cuando se ha consumido comida con un alto contenido en grasas.

Como cualquier fármaco, Viagra puede tener efectos secundarios. Así, López precisa que puede haber “cefaleas, rubor facial, adormecimiento de extremidades, dispepsia (trastorno digestivo), visión borrosa, erupción cutánea, fotofobia y palpitaciones”.

López indica que, en casos muy raros, también pueden producirse arritmias, infarto de miocardio y pérdida de audición.