La compañía Sanitas consideró este miércoles que hubo una «falsa motivación» del Gobierno colombiano al intervenir esa entidad prestadora de salud (EPS), propiedad del grupo de origen español Keralty, y dijo que esa decisión puede estar encaminada a una posible expropiación.

El representante legal de Keralty, Juan Pablo Currea, pidió a la procuradora general, Margarita Cabello, un espacio para manifestar las «anomalías» que consideran que hubo en la intervención ordenada el martes, pues creen que «presenta una falsa motivación al afirmar que los problemas financieros de las EPS han incidido directamente en la garantía del derecho fundamental a la salud de los afiliados».