Ciertas plantas invasoras pueden llegar a un ecosistema que no es el suyo y pasar en él décadas e incluso siglos sin hacerse notar, hasta comenzar de repente a proliferar y a expandirse por esa región, provocando en el ecosistema una transformación catastrófica para muchas especies autóctonas y para cultivos agrícolas. Esta es la inquietante conclusión a la que se ha llegado en una investigación reciente.
El estudio lo ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Mohsen Mesgaran, de la Universidad de California en Davis, Estados Unidos, y Philipp Robeck, de la Universidad de Melbourne en Australia.
Los autores del estudio investigaron más de 5.700 especies de plantas invasoras en nueve regiones de todo el planeta. Hasta donde saben Mesgaran y sus colegas, este es el análisis más exhaustivo de invasiones de vegetales realizado hasta la fecha.
Los investigadores confeccionaron una lista de plantas invasoras en Australia, Reino Unido, Irlanda, Japón, Nueva Zelanda, Madagascar, Sudáfrica, Japón y Estados Unidos. Utilizaron los registros de los herbarios, que están digitalizados y son accesibles vía internet, para obtener datos globales sobre la ubicación de las plantas observadas y las fechas de las observaciones.
El equipo descubrió que casi un tercio de las plantas invasoras que analizaron presentaban periodos bastante largos entre su introducción en el entorno y el inicio de su expansión rápida. En promedio, esos periodos duraban unos 40 años. Pero el más largo fue de 320 años.














