Judi Dench vuelve a interpretar a la soberana británica en un papel con ecos de Oscar.
«La Reina Victoria y Abdul» profundiza en la historia de la entrañable amistad que surgió entre Victoria de Inglaterra y un empleado indio, Abdul Karim, durante los últimos años de su reinado. El joven indio se convirtió en profesor, consejero y amigo de la Reina. Una alianza, tan insólita como leal, que resquebrajó el círculo más cercano que convivía en el seno de la corte.
Judi Dench vuelve a meterse en la piel de la Reina Victoria, a la que ya interpretó en «Su majestad Mrs. Brown», donde también se relataba una profunda amistad, esta vez con el sirviente escocés John Brown. Una relación que se produjo cuatro años antes de la que retrata el filme que se estrena hoy. La veterana intérprete, que asegura que repetir personaje «no fue algo planeado», atesora gracias a este papel un puesto privilegiado en la carrera por el Oscar, que se le resiste desde que en 1998 diera vida a otra Reina: la soberana Isabel I de Inglaterra en «Shakespeare enamorado».
«La Reina Victoria y Abdul» se basa en las cartas y diarios descubiertos en el libro del biógrafo Shrabani Basu. A partir de estos documentos, el director del filme, Stephen Frears, centra el foco en los valores que adquiere la Reina gracias a esa atípica relación, que le hace cambiar su perspectiva y adoptar una forma de ver el mundo que creía haber perdido hacía tiempo.
P – Interpretó en el pasado a la Reina Victoria en la película «Su majestad Mrs. Brown». ¿Qué significa revivir el personaje?
R – Déjeme decirle que no fue algo planeado. Como actriz, ese personaje vive en mí y lo único que tuve que hacer fue recordar los músculos de esa interpretación. Personalmente, siempre he sentido cariño por la Reina Victoria. Y mi interpretación dependía de la dirección. Esta historia parece una segunda parte de la anterior.
P – Mucha gente no percibe, por el tipo de papeles que interpreta, el gran sentido del humor que tiene. ¿Ha pensado en hacer más comedia?
R – El humor es una forma de vivir. Si todos viéramos la vida con más humor, creo que tendríamos menos problemas. Trato de reírme mucho cada día, aunque no me lo permitan mis personajes. Y siempre intento escoger, de los papeles que me ofrecen, los guiones más interesantes.
P – ¿Conocía la historia de la amistad entre la Reina Victoria y Abdul?
R – Sí, pero no es algo de lo que se hable mucho. La amistad entre ambos creó tensiones políticas porque no era del agrado de nadie. Cuando recibí el guión, me pareció una historia irresistible.
P – La percepción pública de los gobernantes, de las estrellas, depende de cómo sean retratados en los medios, en la historia…
R – Cuando tienes que vivir frente a la opinión pública, lo que más aprecias es tu privacidad. Esos momentos en los que puedes vivir tu vida. Para mí, este personaje es una inspiración.
P – Usted no para de trabajar. ¿Piensa en retirarse?
R – No, no. Me encanta lo que hago, me rejuvenece. Mientras me ofrezcan papeles, seguiré actuando.














