La leishmaniasis, transmitida por la picadura de la mosca de la arena, es endémica en 98 países y produce aproximadamente entre 700.000 y 1.200.000 casos cada año. La infección por leishmaniasis cutánea causa heridas abiertas y crónicas en la piel y las articulaciones, así como dolor debilitante. Ahora, un estudio ha demostrado que las cremas tópicas basadas en paromomicina son efectivas para curarla.
Muchos pacientes con leishmaniasas cutánea en Panamá reciben antimoniales pentavalentes -compuestos que se inyectan por vía intravenosa o intramuscular-, sin embargo, este tratamiento puede ser tóxico y evitar que el paciente reciba una atención completa. Además, muchos pacientes viven en áreas donde esta terapia es inaccesible. Néstor Sosa, Juan Miguel Pascale y sus colegas, realizaron un estudio aleatorizado y doble ciego en Panamá para conocer si una crema tópica podría curar esta enfermedad de una manera menos tóxica y más accesible.
Los investigadores probaron dos cremas, una con solo paromomicina -un antibiótico- y otra con una combinación de paromomicina y gentamicina -otro antibiótico -. La adición de gentamicina no varió la tasa de curación de los 399 pacientes tratados durante 20 días.
Los resultados, publicados en ‘PLOS Neglected Tropical Diseases’, mostraron que había una alta tasa de curación, cercana al 80 por ciento. Los niños menores de 12 años y los adolescentes de 12 a 17 años tuvieron una tasa de curación especialmente alta, del 84 y del 82 por ciento respectivamente.














