Aunque ya se admite desde hace tiempo que Marte tuvo en el pasado temperaturas más altas que las actuales y una superficie con cuerpos de agua líquida en vez de desértica como la de hoy, una investigación reciente sugiere que muy probablemente en un pasado lejano Marte fue incluso mucho más húmedo y cálido de lo indicado por esas suposiciones.
El robot Perseverance, que circula por la superficie de Marte desde su llegada al planeta en 2021, se encontró muchas veces con piedras inusualmente pálidas y finalmente analizó muestras de ellas. En el nuevo estudio, una revisión minuciosa de los resultados de ese análisis, llevada a cabo en la Tierra por un equipo que incluye, entre otros, a Clement Royer y Roger Wiens, ambos de la Universidad Purdue en Estados Unidos, apunta a un Marte antiguo calificable de tropical por su clima.
Las piedras analizadas son ricas en caolinita, un mineral en cuya composición destaca el aluminio.
Lo interesante del hallazgo es que ese mineral típicamente se forma solo en ambientes muy cálidos y muy húmedos. El descubrimiento sugiere, por tanto, que Marte fue más cálido y húmedo de lo creído, asemejándolo mucho más a la Tierra de lo que consideraban las teorías anteriores.
En la Tierra, los minerales como la caolinita se forman donde hay precipitaciones intensas y un clima cálido o bien en sistemas hidrotermales. Ambos ambientes reúnen condiciones ideales para la vida tal y como la conocemos. Estos minerales son lo que queda de ciertas rocas cuando han transcurrido muchísimo tiempo sumergidas en agua en movimiento, como por ejemplo la de un río. Con el tiempo, el agua caliente lixivia todos los elementos excepto los que son realmente insolubles, dejando por tanto solo aquello que es insoluble, que es precisamente lo encontrado en esas piedras marcianas.














