Un equipo científico ha demostrado que el acetato de glatiramero, un fármaco utilizado habitualmente para tratar la esclerosis múltiple, repara el daño cardíaco tras un infarto o una insuficiencia cardíaca en experimentos en ratones y ratas.

Los resultados del estudio, liderado por investigadores del Instituto Weizmann de Ciencias, se publican en Nature Cardiovascular Research.