Según un estudio internacional dirigido por científicos de la Universidad de Utah, una generación masiva de glutamato, un neurotransmisor clave, que surgiría en el cerebro, podría ayudar a explicar el inicio de la migraña con aura -y potencialmente una amplia gama de enfermedades neurológicas, incluyendo apoplejías y lesiones cerebrales traumáticas-.
El estudio, que se llevó a cabo en ratones de laboratorio, encontró que una liberación anormal de glutamato en el espacio extracelular -el área entre las células cerebrales- puede desencadenar despolarizaciones generalizadas, olas de actividad parecidas a un tsunami que se extienden por el cerebro en la migraña y otros trastornos del sistema nervioso.
«Esto es algo nuevo bajo el sol», dice K.C. Brennan, profesor de neurología de la U of U Health y coautor del estudio (con la Dra. Daniela Pietrobon de la Universidad de Padua en Italia). «Estaríamos ante un mecanismo completamente nuevo de la migraña, y sería una buena apuesta afirmar que tiene un papel en otras enfermedades del sistema nervioso».
El estudio apareció en la revista Neuron. Además de los científicos de la U of U Health y de Padua, contribuyeron a este trabajo investigadores de la Universidad de Nuevo México y de la Universita Politecnica delle Marche en Italia.
Como muchos descubrimientos, este fue un poco casual. El autor principal, Patrick Parker, entonces un estudiante graduado en el laboratorio de Brennan, estaba estudiando las anormalidades en la señalización del glutamato en ratones portadores de un gen humano que lleva a una condición llamada FHM2 (familial hemiplegic migraine type 2).
El glutamato es un neurotransmisor esencial que se libera como una señal entre las células nerviosas. Pero demasiado glutamato puede sobreexcitar las células y dañarlas, por lo que el cerebro ha desarrollado formas de limitar sus efectos.














