Todo empezó cuando el sistema binario (pareja) de asteroides integrado por Didymos y Dimorphos recibió en 2022 la visita de la sonda espacial DART (Double Asteroid Redirection Test) de la NASA. La misión incluyó el impacto deliberado de la nave DART, utilizada como proyectil, contra Dimorphos, el componente de menor masa de la pareja.

El impacto fue un modo expeditivo de recolectar datos de la geología de Dimorphos y también de ensayar una estrategia para desviar asteroides que lleven un rumbo de colisión contra la Tierra. Didymos y Dimorphos miden respectivamente unos 800 metros y unos 170. Hay bastantes asteroides en este rango de tamaños y el impacto de alguno de ellos contra la Tierra podría causar una amplia devastación regional.

La prueba logró lo que se pretendía: cambiar la órbita de Dimorphos en torno a Didymos, pero en un nuevo estudio se ha descubierto ahora que aquella colisión generó otro efecto, bastante inesperado: cambiar la órbita de ambos asteroides alrededor del Sol.

El estudio es obra de un equipo integrado, entre otros, por Thomas Statler de la NASA, y Rahil Makadia de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, de Estados Unidos ambas instituciones.