Ha llegado el momento. Los calendarios fijan el punto exacto del camino en el que toca echar la vista atrás y hacer balance de la cosecha cinematográfica que nos deja un 2024 que, como parece implicar el siglo XXI, ha sido convulso, extraño y agitado. Hay cosas que tampoco cambian.
Doce meses que, centrando la mirada en lo que nos trae hasta aquí, ha dejado un buen número de magníficas películas, equilibrando la presencia constante en carteleras de secuelas, remakes, precuelas y derivados con propuestas de una personalidad y sensibilidad deslumbrantes. Y en este especial tenemos un ejemplo de todo ello.














