La presidenta del Tribunal Supremo Electoral, Blanca Alfaro, ha alertado de que en caso de que el presidente electo, Bernardo Arévalo, y su ‘número dos’, Karin Herrera, no tomen posesión el próximo 14 de enero habrá «rompimiento del orden constitucional».

«Los resultados están validados. Los resultados están oficializados y son inalterables», ha indicado en una rueda de prensa, agregando que el organismo no tiene facultades para anular las elecciones salvo que haya una sentencia en firme de la Corte de Constitucionalidad.

En este sentido, ha afirmado que las actas son rellenadas por los miembros de las juntas. «No los llenamos ningún magistrado. El personal administrativo del Tribunal Supremo Electoral no puede de ninguna manera estar dentro de una junta municipal», ha recordado.