Hay momentos en que el béisbol parece una ciudad que nunca deja de crecer. Se levantan nuevos edificios y aparecen nuevas “grandes plazas”.
Pero, como en cualquier ciudad, llega un punto en que alguien debe preguntarse ¿cuánto puede soportar la estructura?. En LIDOM, esa pregunta comienza a hacerse alrededor de los salarios, la agencia libre y el crecimiento de las nóminas.














