Tras una temporada de nueve episodios que ha dividido a la audiencia y ha provocado mucho debate (y odio exacerbado) en Internet, ‘She-Hulk: Abogada Hulka’ ha llegado a su final con un último episodio que aplasta por completo las convenciones del Universo Cinematográfico Marvel. La historia de Jennifer Walters, aka She-Hulk, aka Hulka, culmina en un estallido meta en el que la protagonista atraviesa, literalmente, la cuarta pared y la serie utiliza esas críticas que sabía que iba a tener para responder de forma magistral desde la propia narrativa y realizar un final a su manera.
Ya hemos analizado en nuestro balance de la temporada cómo ‘She-Hulk’ ha conseguido dar con su tono después de un inicio titubeante y ha plasmado con acierto la experiencia millennial femenina, dándonos algo experimental y completamente único dentro del UCM. Pero aun con Jen Walters dinamitando por completo lo que esperamos el clásico clímax marveliano, en un desenlace que reescribíe las reglas desde nuestra propia realidad y convierte a Kevin Feige en una todopoderosa inteligencia artificial (es todo tan meta, taaan loco), el último episodio de ‘She-Hulk’ sigue teniendo algunos de esos ingredientes que no pueden faltar en un final de Marvel, como un cameo sorpresa que nos da pistas sobre futuras tramas del UCM.














