¿Sabías que el sistema Galileo de navegación por satélite nació en los Países Bajos en los años noventa? Este sistema global de navegación por satélite se desarrolló en el corazón tecnológico de la Agencia Espacial Europea (ESA), el ESTEC, en Noordwijk, hace casi tres décadas. Desde entonces, ha crecido hasta convertirse en una de las infraestructuras más complejas y cruciales de entre todas las construidas en Europa, así como en la mayor constelación de satélites y segmento terrestre europeos.

 

El sistema Galileo no solo es increíblemente fiable, sino que forma parte esencial de la vida cotidiana de mucha gente, ya que da soporte a una cantidad cada vez mayor de sectores como la agricultura, la búsqueda y salvamento, la robótica, la conducción autónoma de automóviles, trenes, barcos y drones e incluso los juegos de realidad aumentada, pero también por el simple hecho de permitir al usuario de teléfono inteligente encontrar el camino que busca. He aquí seis aspectos sobre el sistema Galileo que probablemente te sorprenderán:

 

1: Número uno en precisión

 

Es posible que hayas escuchado que Galileo es el sistema de navegación por satélite más preciso del mundo. Pero, ¿qué significa esto? La precisión mínima que el servicio abierto se compromete a ofrecer es de dos metros, pero su rendimiento real es inferior a un metro la mayoría de las veces.

 

Para aplicaciones que requieren aún más precisión, el servicio de alta precisión de Galileo garantiza un posicionamiento a escala decimétrica. Desde enero de 2023, Galileo ofrece una precisión horizontal de hasta 20 centímetros (aproximadamente un palmo) y 40 centímetros en vertical, convirtiéndose en la primera constelación de navegación por satélite en ofrecer esta precisión de forma gratuita las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en la mayor parte del planeta en condiciones nominales. Esto significa que, con el receptor adecuado, puedes localizar tu posición con los satélites Galileo, que se encuentran a más de 23 000 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, dentro del ancho de una hoja de papel A4.

 

2: Salvar vidas: Galileo al rescate

 

El objetivo principal de Galileo es proporcionar servicios de navegación excepcionales, pero ¿sabías que varios servicios de Galileo contribuyen a facilitar a las operaciones de rescate y a salvar vidas?

 

Galileo se activa automáticamente en la mayoría de los países de la Unión Europea cuando se llama al 112 desde un teléfono móvil y también ayuda a localizar personas implicadas en accidentes de tráfico en todo el continente gracias a eCall.

 

Además, los satélites Galileo pueden captar las señales de las balizas de emergencia de barcos, aviones o transportadas por personas y transmitir la alerta y la ubicación precisa a los centros nacionales de rescate. Según los últimos datos de rendimiento, en 2022 Galileo ayudó a aproximadamente 1400 personas en situación de peligro dentro del territorio de la UE.

 

Una de las características únicas es su innovador enlace de retorno: pocos minutos después de que una persona en peligro active la baliza de emergencia, Galileo le notifica que se ha recibido la señal, lo que ayuda a que se sientan mejor mientras esperan la asistencia.

 

Y Galileo no se queda quieto: para proporcionar aún más apoyo vital, pronto un nuevo servicio permitirá a las autoridades nacionales de protección civil alertar y enviar instrucciones a seguir durante una emergencia a un objetivo de población preciso. El servicio utilizará la función de enlace de retorno que puede llegar a cualquier teléfono inteligente capaz de procesar señales de Galileo independientemente de la red móvil, incluso en regiones rurales con poca o ninguna señal móvil.

 

3: Apoyo a la aviación, desde el despegue hasta el aterrizaje

 

Una reciente actualización de Galileo está cambiando las reglas del juego de la aviación mundial. El sistema es ahora tan fiable que puede utilizarse en operaciones de seguridad vital de la aviación civil.

 

El sistema europeo de navegación por satélite puede utilizarse junto con el GPS durante las fases no críticas del vuelo, incluidas partes del ascenso, el descenso y de la ruta. Además, con esta mejora, Galileo está preparado para soportar la nueva versión de EGNOS (European Geostationary Navigation Overlay Service), un sistema europeo basado en satélites, que guía las etapas críticas, como la aproximación final y el aterrizaje.