El precio de una boleta para entrar a un concierto de una superestrella internacional en República Dominicana te cuesta el ojo de una cara. Saymon Díaz, uno de los empresarios artísticos más activos en la presentación de esos niveles de artistas, no lo niega, pero lo explica.
“Aquí se pagan precios altos realmente de boletos, en promedio, en comparación con Latinoamérica y otros países”, es lo primero que admitió durante un encuentro con editores de medios. Luego vienen sus razones: la condición de isla hace que el costo de producción y contratación sea mucho más caro.














