La fiscalía de California acusó este jueves a Britney Spears por conducir conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas tras su arresto el pasado marzo, incidente que motivó el ingreso voluntario de la artista en un centro de rehabilitación.
La Fiscalía del condado de Ventura presentó una denuncia formal contra la cantante estadounidense por un delito menor, aunque la acusación no especifica el tipo de sustancias que habría consumido en el momento del incidente, según informó The New York Times.














