El Gran Santo Domingo se encuentra en su máximo nivel de vulnerabilidad ante el paso de la tormenta tropical Franklin. Entre los niveles de alerta que mantiene el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), la provincia está en rojo y desde el día de ayer comenzaron a sentirse los efectos anticipados, con lluvias, fuertes ráfagas de viento y cielos nublados.
Mientras las autoridades empiezan a tomar medidas de mitigación y prevención ante el posible desastre, considerando que se prevé más agua que la caída el pasado 4 de noviembre, cuando se inundó la ciudad, mucha gente recurre a sus propias iniciativas con para evitar salir perjudicados; sin embargo, hay quienes simplemente esperan al día de hoy para ver las consecuencias reales, sin preocuparse.
“Uno sabe que viene agua mañana, pero imagínate ¿qué puede se hacer?”, cuestionó un ciudadano de forma descuidada en la entrada de su casa en la avenida Francisco Rosario Sánchez, del sector distrital de Guachupita; no obstante, la ironía del contraste se dio cuando el equipo del Listín Diario visualizó a Miledys al otro lado de la calle subida sobre el zinc, colocando una lona y tablas para asegurarlo.
Según la señora, quien afirmó tener unos cincuenta años residiendo en el lugar, justo frente a la calle que se llena de agua, “tras la más mínima caída”, cada vez que llueve debe tomar este tipo de medidas para salvaguardar su casa y sus elementos materiales














