Haciendo realidad el tipo de locomoción de los primeros robots de la película de ciencia-ficción “Asesinos cibernéticos” (“Screamers”), unos robotistas han creado un modelo de robot capaz de avanzar bajo la arena.
El logro es obra del equipo de Shivam Chopra, de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos.
Hasta donde saben sus creadores, el nuevo robot es el único capaz de desplazarse por la arena a una profundidad de 12 centímetros. Avanza a una velocidad de 1,2 milímetros por segundo, es decir, unos 4 metros por hora. Esto puede parecer lento, sobre todo si lo comparamos con la rapidez de los robots de la película antedicha, pero es una velocidad comparable con la de otros animales subterráneos como las lombrices de tierra.
El robot avanza mediante la acción de dos extremidades delanteras. En la punta de sus extremidades tiene instalados sensores de fuerza que le permiten detectar obstáculos mientras está en movimiento.
El robot puede funcionar sin necesidad de cables de suministro energético o de datos que provengan del exterior. La comunicación con él se realiza por wifi.
Los robots que se desplazan bajo la arena se enfrentan a importantes retos, como hacer frente a fuerzas mayores que las afrontadas por los robots que se mueven sobre tierra, por el aire o por el agua. También se dañan con más facilidad. Sin embargo, las ventajas de la locomoción bajo arena incluyen tener la capacidad de inspeccionar silos de grano, realizar mediciones de agentes contaminantes del subsuelo, adentrarse en el subsuelo del fondo marino, explorar el subsuelo de otros mundos y efectuar labores de búsqueda y rescate en sitios asolados por desprendimientos de tierras, avalanchas y similares.














