Unos robotistas han creado un sorprendente sistema robótico modular (robots que pueden existir por separado o acoplarse juntos para conformar un único robot, sin requerir ayuda humana para ello) que, gracias a su inteligencia artificial, adapta su configuración a las necesidades de su situación y a las características del terreno por el que se desplaza con sus patas.

Este sistema robótico es obra de un equipo integrado, entre otros, por Sam Kriegman y Chen Yu, de la Universidad del Noroeste en Evanston, Illinois, Estados Unidos.

Gracias a su habilidad para cambiar de configuración y por tanto de forma, el nuevo robot es capaz de reajustarse para compensar los efectos de desperfectos graves como por ejemplo la pérdida de movilidad en una pata, y seguir avanzando por casi cualquier terreno.

El robot, al que sus creadores describen como “una metamáquina con patas”, está hecho de módulos autónomos que, a modo de piezas del juego de construcción Lego, se combinan en una cantidad virtualmente infinita de configuraciones. Cada módulo por sí solo es un robot completo con su propio motor, batería y ordenador. Por sí mismo, un módulo puede rodar, girar y saltar. Pero cuando los módulos se combinan en un solo robot, las prestaciones resultantes son muy superiores a las de la mera suma de las prestaciones de todos los robots pequeños integrantes.