La gran capacidad de las anguilas para desplazarse a grandes distancias en sus viajes migratorios atrae mucho interés científico. Y no solo de zoólogos y biólogos, sino también de ingenieros.
Chenghong Zhang, de la Universidad de Guiyang en China, ha diseñado un robot subacuático inspirándose en las anguilas.
Todo apunta a que inspirarse en estos animales a la hora de diseñar robots subacuáticos es una vía muy prometedora para conseguir resultados muy buenos, incluyendo una eficiencia y una estabilidad muy grandes para el robot, así como una más que notable maniobrabilidad.
De entre todos los robots comparables, el nuevo robot biomimético autopropulsado con forma de anguila tiene el menor consumo de energía por unidad de distancia.
Otra característica importante es que su cuerpo flexible facilita que se mueva por espacios reducidos.
Para lograr todo esto, han resultado decisivos unos materiales conocidos como elastómeros dieléctricos. Se trata de materiales blandos “inteligentes” que experimentan una deformación significativa y rápida bajo un campo eléctrico. Son ligeros, resistentes y cuentan con otras ventajas. Por todo ello, los elastómeros dieléctricos se perfilan como la mejor opción para desarrollar robots blandos bioinspirados.














