El paquete presupuestario y fiscal impulsado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, y aprobado este jueves por el Congreso aspira a ser uno de los mayores recortes de impuestos en la historia del país e incluye recortes en programas sociales como Medicaid y la posibilidad de que el déficit federal se multiplique al menos por cuatro en la próxima década.

Deducciones fijas

La iniciativa legislativa, que Trump prevé firmar este viernes, básicamente hace permanentes los recortes fiscales que el presidente ya aprobó en su primer mandato (2017-2021), lo que implica, por ejemplo, que queda fijada una tasa máxima del 37 % para el impuesto sobre la renta y la deducción máxima estándar anual (13,000 dólares por contribuyente).

Se añade además un beneficio fiscal permanente y revisable al alza de hasta 2,200 dólares por hijo y se exime temporalmente a propinas y horas extras de impuestos federales, algo que Trump y los republicanos consideran un gesto en favor de la clase trabajadora.