Se trata de la conclusión a la que han llegado unos después de analizar cerca de 3.000 estudios publicados en revistas técnicas.

Cada vez son más las evidencias científicas que demuestran que consumir productos lácteos se asocia a beneficios cardiosaludables.

 

Ahora, unos investigadores de la Unidad de Nutrición Humana de la Universidad Rovira i Virgili (URV) en Tarragona han llevado a cabo una revisión sistemática y meta-análisis para extraer una conclusión de todos los estudios observacionales publicados hasta el momento.

 

El objetivo de la revisión fue valorar si el consumo de los diferentes tipos de producto lácteos (leche, yogur y queso) se asocian con el síndrome metabólico, una agrupación de factores de riesgo cardiovasculares (obesidad abdominal, tensión arterial elevada, aumento del azúcar en la sangre, colesterol HDL bajo y niveles elevados de triglicéridos en sangre) que se asocian a un mayor riesgo de padecer enfermedades del corazón y diabetes.

Tras una búsqueda de casi 3000 artículos, se pudo concluir que aquellas personas que consumían más productos lácteos, leche y yogur, comparados con los que consumían menos o no consumían, tenían un menor riesgo de desarrollar síndrome metabólico, especialmente si estos eran bajos en grasa.