Unos astrónomos han conseguido efectuar la medición directa más precisa hasta la fecha del ritmo actual de expansión del universo.
El logro es obra de la Colaboración H0DN (H0 Distance Network), un extenso grupo internacional de expertos.
El equipo informa de un valor de la constante de Hubble de H₀ = 73,50 ± 0,81 km s⁻¹ Mpc⁻¹, que corresponde a una precisión ligeramente superior al 1 por ciento.
El estudio es el resultado de un amplio esfuerzo comunitario iniciado en el taller «What’s under the H0od? Towards Consensus on the local value of the Hubble Constant», que tuvo lugar en la sede del Instituto Internacional de Ciencias Espaciales (ISSI), en la ciudad suiza de Berna, en marzo de 2025.
Una red, no un único camino
Durante cerca de un siglo, los astrónomos han confiado en la llamada escala de distancias para medir la constante de Hubble (H₀), calibrando objetos cósmicos a distancias cada vez mayores mediante una secuencia de pasos interconectados. Pese a su gran éxito, este enfoque puede permitir que las incertidumbres se propaguen a lo largo de un único camino de medida dominante.
La colaboración H0DN adoptó una estrategia distinta: optó por una red local de distancias. Así pues, sustituyó la escala única por un marco matemático que conecta simultáneamente muchos indicadores de distancia. La red enlaza sondas de distancia independientes y solapadas (incluyendo estrellas variables cefeidas, la punta de la rama de las gigantes rojas (TRGB), estrellas variables Mira, megamáseres, supernovas de tipo Ia y II, fluctuaciones de brillo superficial, la relación de Tully-Fisher y el plano fundamental) en un único análisis coherente.
Puesto que la red tiene en cuenta explícitamente las correlaciones e incertidumbres compartidas mediante una ponderación completa de la covariancia, permite probar de forma transparente, por primera vez, la coherencia interna de todo el sistema.
«Este enfoque desplaza el foco de la defensa de métodos individuales hacia la comprensión de cómo encaja todo el ecosistema de medidas de distancia», afirma Licia Verde, miembro de la colaboración H0DN y directora científica del Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB).














