Unos investigadores han demostrado un buen modo de aprovechar la energía solar para reciclar desechos de plástico, como por ejemplo botellas de bebidas, y obtener hidrógeno limpio, apto como combustible, a una escala lo bastante grande como para resultar útil en el ámbito industrial.
Los investigadores, de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, ya habían demostrado previamente que un reactor energizado por la luz solar puede convertir residuos plásticos en hidrógeno limpio y en otros valiosos productos químicos industriales, pero solo a escala de laboratorio.
Ahora, han demostrado la vía idónea para adaptar esta tecnología a la escala comercial, en condiciones reales y al aire libre.
En las demostraciones anteriores, se utilizó un pequeño reactor (catalizador) de unos 25 centímetros cuadrados. La nueva versión es mucho más grande: mide aproximadamente un metro cuadrado. Y ha sido ya probada bajo luz solar natural en el exterior del Departamento de Química de la Universidad de Cambridge. Esta es la primera vez que dicha tecnología se utiliza con éxito al aire libre y esencialmente del mismo modo en que se empleará en el ámbito industrial.
El trabajo lo ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Erwin Reisner y Ariffin Bin Mohamad Annuar, de la Universidad de Cambridge.














