La demanda de baterías de iones de litio está creciendo mucho. A ello contribuye el aumento del uso de vehículos eléctricos. Este auge en la demanda conlleva varios problemas. Uno de ellos es que aumenta el riesgo potencial de contaminar el medioambiente con residuos peligrosos de estas baterías una vez que tras muchos ciclos de carga y descarga pierden su eficacia y deben desecharse.

 

Otro problema es que el suministro de litio y otros elementos químicos desde sus yacimientos naturales podría reducirse en el futuro, o resultar insuficiente para cubrir en poco tiempo un aumento muy grande en la demanda.

 

Otro problema potencial es que los yacimientos naturales de litio y otros elementos químicos que son vitales para las baterías de esta clase sufren de una fuerte concentración geográfica.

 

Todo esto da pie al riesgo, en un futuro cercano, de una severa escasez de estos elementos químicos en el mercado, y el incremento asociado de precio de las baterías de iones de litio.

 

Un buen reciclaje de litio y de otros elementos químicos de las baterías permitiría evitar o mitigar esos problemas.

 

En la actualidad, menos del 5 por ciento de las baterías de iones de litio gastadas se reciclan en todo el mundo y se prevé que el conjunto de estas baterías gastadas alcance los 11 millones de toneladas en 2030.

 

Sin embargo, los métodos existentes para el reciclaje de baterías distan mucho de ser perfectos.

 

El equipo de Dalton Tay, de la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU) en Singapur, ha ideado y perfeccionado una tecnología para reciclar a bajo coste baterías de iones de litio.