Las computadoras cuánticas son ordenadores con la capacidad de realizar algunos tipos importantes de cálculos a una velocidad muchísimo mayor que la alcanzable por la más potente de las supercomputadoras convencionales. Pero, por ahora, los componentes básicos que realizan los cálculos en las computadoras cuánticas, los llamados bits cuánticos, son demasiado inestables para construir procesadores cuánticos lo bastante grandes como para ser realmente útiles.

 

Las computadoras cuánticas dependen completamente de que los bits cuánticos permanezcan estables para poder realizar los cálculos especiales para los que están diseñadas. Por lo tanto, mientras no se disponga de bits cuánticos estables, no se podrá explotar la computación cuántica en toda su capacidad.

 

Las computadoras convencionales procesan datos en forma de bits. El impresionante flujo de información de imágenes, videos y texto que comúnmente circula por nuestros ordenadores se basa en un proceso muy simple: la energía está «apagada» o «encendida» en los transistores que forman el cerebro de estas máquinas. Los estados de apagado y encendido se traducen en los números 0 y 1 respectivamente. No hay valores intermedios.