La velocidad de carga es el tiempo que demora un sitio web en estar visible para un usuario. En un mundo donde todo es cada vez más inmediato, la velocidad se vuelve un factor fundamental para el éxito de cualquier proyecto digital.

 

Seguramente, cuando creaste tu sitio web, te fijaste en cada detalle que consideraste importante. La elección de una plataforma que se adecúe a tus necesidades y pueda ser personalizada, un hosting que cumpla con los requerimientos de la web y tomarte el tiempo para comprar un dominio que represente tu emprendimiento, son tareas fundamentales para el funcionamiento de un sitio. Pero, para tener éxito, necesitas, además, prestar atención a otros elementos. La velocidad es uno de ellos.

 

Importancia de la velocidad de carga

Según diversos estudios, hoy en día, las páginas exitosas demoran menos de 5 segundos en cargar. Esto se debe al avance de la tecnología y las posibilidades que ella brinda. Seguramente, en un futuro, el número será aún menor.

 

Si te quedas en el pasado y no tomas en cuenta este factor para tu web, es probable que, el sitio, vaya disminuyendo el tráfico. La realidad es que vivimos en una actualidad donde las personas quieren todo ahora. Los usuarios no van a esperar 10 segundos a que se cargue un sitio, si puede encontrar otro que no demore.

 

La demora en la carga del sitio perjudica directamente tus ingresos y la rentabilidad de la web. Cada detalle importa más de lo que crees. Por eso debes medir la velocidad, de forma periódica.

 

¿Cómo afecta la velocidad al sitio?

A continuación, vamos a contarte, específicamente, cómo es que la velocidad puede influir tanto en el éxito de tu web

 

#1 Aumenta la tasa de rebote

La tasa de rebote, es aquel porcentaje que muestra la cantidad de usuarios que visitaron un sitio web y lo abandonaron sin realizar ninguna acción. Básicamente, muestra cuántas personas vieron la web y no la encontraron interesante.

 

Sin embargo, la tasa de rebote aumenta, considerablemente, cuando un sitio web demora mucho en cargar. Esto es porque, tal como lo mencionamos antes, los usuarios no desean esperar mucho tiempo.

 

Conseguir tráfico, siempre ha sido una tarea complicada y costosa. Ya sea por el esfuerzo o por el dinero invertido. No puedes desperdiciar toda esa inversión, teniendo un sitio web con una carga lenta.

 

#2 Disminuye la posibilidad de conversión

Si aumenta la tasa de rebote, también baja la posibilidad de conversión. Cuando hablamos de conversión, nos referimos a la acción específica que esperas de la audiencia. Por ejemplo, descargar un ebook, completar un formulario, comprar una remera, leer un artículo. La conversión, por supuesto, depende de tu objetivo digital.