Dolor en la parte alta y central del abdomen, pérdida de apetito y náuseas son algunos de los síntomas de la infección por Helicobacter pylori. No obstante, esta bacteria extraordinariamente resistente puede habitar en el estómago de una persona durante toda su vida sin que note ninguna molestia.
Más de la mitad de la población mundial está infectada por Helicobacter pylori, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata de una bacteria muy resistente, ya que puede vivir en el interior del estómago del ser humano.
Por lo general, es muy difícil que una bacteria sobreviva en el estómago, debido a la gran cantidad de ácido clorhídrico que produce este órgano. En cambio, la Helicobacter Pylori puede colonizar el estómago de una persona y permanecer allí para siempre si no se aplica un tratamiento antibiótico.
Lo más habitual es que la infección se adquiera durante la infancia, generalmente a través de los padres o de los hermanos. “La vía de transmisión no es del todo conocida, pero probablemente requiere el contacto con heces o vómito de individuos infectados”, apuntan los especialistas de la Sociedad Catalana de Digestología.
SÍNTOMAS Y PELIGROS
La mayor parte de las personas infectadas no nota nada. La bacteria solo provoca síntomas en aproximadamente entre 1 y 4 de cada 10. A veces, las molestias están ocasionadas por una úlcera provocada por la infección. Además, la Helicobacter Pylori aumenta el riesgo de cáncer de estómago.














