Desde que comenzara a operar en Latinoamérica, en el año 2019, la plataforma de entrega de comida a domicilio Didi Food vio en las pequeñas y medianas empresas un nicho para su expansión en la región.

El 40 % de los restaurantes que se registraron entonces en Guadalajara, México, donde se lanzó el proyecto piloto, se unían por primera vez a la industria de food delivery, informó Maria Pía Lindley, directora general de la firma para México, Colombia, Centroamérica y el Caribe, durante un encuentro con comunicadores y creadores de contenido.

Además, dijo, los servicios disponibles hasta entonces no incluían los pequeños restaurantes en los que la gente solía comer en el día a día y las tarifas de entrega “parecían prohibitivas”.

Hoy, las pymes componen el 81 % de los restaurantes registrados en la aplicación en la zona compuesta por México, Colombia, Costa Rica y República.

En este período los socios repartidores han entregado seis millones de platillos de menos de cinco dólares y esa cifra se debe, precisamente al alto porcentaje de pymes, expresó Lindley.

Trátese de la fonda mexicana, la soda costarricense o la cafetería dominicana, las pymes “están en nuestro ADN”, afirmó Catalina Arteaga, directora de Desarrollo de Negocios.

Muchos de esos pequeños negocios, añadió, le tenían “mucho miedo a la tecnología” y no contaban, o no cuentan, con un presupuesto para marketing. De ahí que reciban soporte mediante asesorías, así como coinversiones y cofinanciaciones para formar parte de las promociones dentro de la app.

Restauranteros y emprendedores que, según Arteaga, no conocían la inteligencia artificial pueden aprovechar las posibilidades que esta brinda a la industria de food delivery: algoritmos que equilibran la oferta y la demanda en tiempo real, tableros analíticos que muestran datos de rendimiento, cifras de ventas y herramientas de medición de desempeño de las promociones.

“Hay un montón de cosas que, a través de la tecnología, estos restaurantes pueden mejorar”, declaró.

Lindley corroboró al describir la información como “una herramienta tremendamente potente”.

La tecnología, aseveró, ha hecho las cosas más fáciles; no obstante, resaltó que la condición “absolutamente indispensable” para que a un restaurantero le vaya bien en la plataforma es tener “ganas de crecer”.

A los socios repartidores, de su lado, el algoritmo los ayuda a determinar en qué zonas y horarios existe mayor demanda, mientras que, en lo que respecta a los usuarios, predice sus preferencias a partir de sus patrones de consumo.