Hay una fecha del año en que, casi inmancablemente, paso varios días en PuntaCana Village con mis hijos Ángel y Rossy: es el primer fin de semana de diciembre. Es que ese sábado, en las Galerías celebran el bazar navideño y uno puede allí pasar el día, ya que restaurantes y cafeterías ofrecen variedad de comida para elegir.
En esta ocasión, como en las anteriores, mi primer almuerzo fue un plato italiano, en la trattoría Mamma Luisa. Me antojé de probar lo que, para mí, es una rara combinación: pescado y pasta. En este caso: Penne al dorado fresco (el filete viene en trozos). La combinación resultó agradable al paladar. Mi antojo valió la pena. El segundo día me incliné por el sabor mexicano del restaurante El Burrito. Me apetecía comer tacos y acepté la sugerencia de Rossy para el relleno: carne desmenuzada de picaña a la barbacoa. En platicos aparte, a servir según el gusto: tomaticos pico de gallo, guacamole, cebolla, y cilantricos. Entre tacos duros y blandos, elegí blandos, pues son más fáciles para comer. Quieras que no, me comí ¡tres!














