Los murmullos suaves y delicados de las primeras expresiones de un bebé, que causan alegría en los padres, son en realidad la señal de que el corazón del bebé está trabajando rítmicamente en concierto con el desarrollo del habla, según un estudio de la Universidad de Houston.

El profesor adjunto de psicología de la Universidad de Houston, Jeremy I. Borjon, asegura en Proceedings of the National Academy of Sciences que los primeros sonidos e intentos de formar palabras de un bebé están directamente relacionados con su frecuencia cardíaca y que estos hallazgos tienen implicaciones para la comprensión del desarrollo del lenguaje y los posibles indicadores tempranos de trastornos del habla y la comunicación.