Una Navidad blanca es más un mito que una realidad. Llevados por las típicas estampas navideñas de otros países cubiertos por la nieve ha calado la idea de que es tiempo de invierno y frío. Y no es así. Conviene recordar que en el hemisferio sur del planeta es pleno verano. Y como corresponde, aquí estas fiestas se asocian a calor, sol y de playa.
Navidad no debería ser sinónimo de nieve y frío. Medio mundo, en el hemisferio sur, vive el pleno verano, y, por tanto, el tiempo de Navidad es tiempo de calor, sol y playa. Y como no, de las celebraciones navideñas en familia o entre amigos en la playa, comidas, picnis y barbacoas al aire libre, se suceden combinadas con baños en el mar…. ¿te lo imaginas?
El vaho en los cristales de los hogares con sus chimeneas encendidas con los grandes calcetines decorando es una imagen pintoresca de la Navidad, de película….
Pero si la celebramos en países como Brasil, Chile, Argentina, Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica, estas fiestas transcurren en pleno verano, repletas de actividades y diversión al aire libre, aperitivos, barbacoas, picnics… bajo el sol radiante de una playa cercana. En bañador, sí, pero sin descuidar el típico atuendo navideño.
También encontramos miles de papás noeles con sus característicos gorros rojo y bla














