La atmósfera de Saturno se está calentando. Y ello no tiene nada que ver con cambios en su distancia al Sol.
El secreto ha pasado 40 años oculto a plena vista. Se ha necesitado la perspicacia del equipo de Lotfi Ben-Jaffel, del Instituto de Astrofísica de París en Francia, para revelarlo.
Los investigadores se valieron de las observaciones de Saturno realizadas por el telescopio espacial Hubble y la sonda espacial Cassini (que ya está fuera de servicio), además de observaciones realizadas por las sondas espaciales Voyager 1 y 2 y el satélite IUE (International Ultraviolet Explorer), este último también fuera de servicio ya.
Los autores del estudio han descubierto que el vasto sistema de anillos de Saturno está calentando la atmósfera superior del planeta. Se trata de un fenómeno inédito en el sistema solar. Esta interacción inesperada entre Saturno y sus anillos podría proporcionar una técnica para predecir si los planetas alrededor de otras estrellas también tienen sistemas de anillos similares a los de Saturno.
La prueba reveladora de que los anillos calientan la parte alta de la atmósfera de Saturno es un exceso de radiación ultravioleta, que se ve como una línea espectral de hidrógeno caliente en la atmósfera de Saturno. Este aumento de la radiación significa que algo está contaminando y calentando la atmósfera superior desde el exterior.














