La policía registró nuevamente el viernes la antigua vivienda de Andrew Mountbatten-Windsor, un día después de que el expríncipe Andrés de Inglaterra estuvo detenido durante casi 11 horas por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público por compartir información comercial confidencial con el fallecido delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
En otro golpe para el expríncipe Andrés, el gobierno británico sopesa la posibilidad de retirarlo formalmente de la línea de sucesión a la corona. A pesar de haber perdido su título de príncipe y de enfrentar una investigación policial, Andrew mantiene el octavo puesto en la línea de sucesión al trono, lo cual únicamente se puede cambiar mediante una nueva legislación.














