Se sabe de la existencia de al menos dos planetas en órbita a TOI-1130, una estrella situada a unos 190 años-luz de la Tierra. Sin embargo, las órbitas que estos planetas siguen en torno a su estrella, así como las características físicas de cada uno, incumplen la configuración que se considera normal para planetas de esas clases. Un nuevo estudio ha profundizado en este misterio.

El estudio es obra de un equipo encabezado por Saugata Barat, del Instituto Kavli de Astrofísica e Investigación Espacial, dependiente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos.

Los dos planetas en cuestión son un minineptuno y un júpiter caliente. Como los nombres de sus clases sugieren, el minineptuno es similar a Neptuno pero más pequeño, en tanto que el otro es como Júpiter pero caliente en vez de frío.

Ambos están muy cerca de su estrella. El más cercano es el minineptuno, que tarda tan solo 4 días en dar una vuelta entera en torno a la estrella. El júpiter caliente tarda 8 días.

Lo insólito es que los júpiteres calientes son “solitarios”: no tienen planetas compañeros más cerca de la estrella de lo que lo están ellos. Ello se debe, a grandes rasgos, a que los júpiteres calientes, por su gran masa, ejercen una fuerza de gravedad tan grande que cualquier astro situado en una órbita más cercana a la estrella que las que ellos siguen sufre de inmediato graves perturbaciones orbitales que imposibilitan que siga existiendo allí. Contra todo pronóstico, el minineptuno del sistema solar de TOI-1130 se halla en esa franja orbital “prohibida”. ¿Por qué?