Unos científicos han diseñado una película flexible que detecta la presencia de objetos cercanos sin tocarlos físicamente. Y la primera aplicación práctica que le han dado a esta nueva tecnología de sensores es detectar la proximidad de las pestañas cuando la película se instala en unas gafas. Esto permite hacer un seguimiento automático del parpadeo, algo útil para detectar, por ejemplo, si la persona experimenta somnolencia, o para permitir comunicarse mediante el parpadeo a personas con parálisis profundas.
Los sensores sin contacto pueden identificar o medir un objeto sin tocarlo directamente. Algunos ejemplos de estos dispositivos son los termómetros infrarrojos y los sistemas de notificación de proximidad del vehículo.
Un tipo de sensor sin contacto se basa en la electricidad estática para detectar la cercanía y los movimientos pequeños, y tiene el potencial de mejorar los dispositivos inteligentes, como permitir que las pantallas de los teléfonos reconozcan más gestos de los dedos. Hasta ahora, sin embargo, los sensores de esta clase han venido arrastrando muchas limitaciones en cuanto a los tipos de objetos que pueden detectar, cuánto tiempo permanecen cargados y cuánto cuesta fabricarlos.
Un equipo encabezado por Jing Liu, de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Este de China, se propuso crear un sensor eléctrico, estático y flexible que superase estas limitaciones.














