La gira de Pedro Sánchez por África Occidental, que incluyó Mauritania, Gambia y Senegal, concluyó en Dakar, donde el presidente del Gobierno de España abordó la migración irregular, especialmente a través de Canarias. Durante el viaje, se firmaron acuerdos para frenar el éxodo clandestino y promover vías regulares. Sin embargo, la gira ha generado polémica en el territorio español, con la oposición acusando a Sánchez de provocar un «efecto llamada» en África, en lugar de combatir a las «mafias».
En Dakar, capital de Senegal, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, intentó aclarar la postura de su Administración sobre la inmigración, tema que ha suscitado un acalorado debate en España en los últimos días.
En una conferencia de prensa junto al presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, Sánchez insistió en la distinción entre migración autorizada e irregular. El líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) Señaló que esta última es posible debido al crecimiento de las «redes criminales que trafican con seres humanos».
Sánchez denunció que estas organizaciones no solo ponen en peligro la vida de los migrantes, sino que también están involucradas en otros delitos como el tráfico de drogas y el terrorismo.














