El papa Francisco ha lamentado que el mundo «está en manos de poderes malignos» que «aplastan» a la humanidad con sus intereses y con la guerra, en un mensaje por el Jubileo de los Voluntarios leído en su nombre por un cardenal, ya que se encuentra hospitalizado por sus problemas respiratorios.

«Satanás intenta convencernos de que para los hambrientos no hay pan, menos aún de las piedras, ni los ángeles nos auxilian en las desgracias. En todo caso el mundo está en manos de poderes malignos, que aplastan a los pueblos con la altanería de sus cálculos y la violencia de la guerra», sostuvo, reflexionando sobre la tentación de Cristo en el desierto.