San Vicente (Panamá), 6 ago (EFE).- Panamá y Colombia acordaron este viernes controlar y proteger de manera conjunta el creciente flujo en su frontera de migrantes en tránsito hacia Norteamérica y pretenden evitar que pasen por la peligrosa selva del Darién, donde muchos de ellos denuncian que son víctimas de criminales.
Tras una reunión en la localidad panameña fronteriza de San Vicente, la canciller de Panamá, Erika Mouynes, y su par de Colombia y vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, insistieron en la necesidad de crear un ‘frente común’ para brindar atención a los migrantes en tránsito y que los países de origen y destino involucrados participen en una solución definitiva, que evite crisis sanitarias y humanitarias.
‘Panamá y Colombia quieren montar un frente común para atender (a los migrantes). Somos ambos países de paso de una migración que no busca refugio en Panamá ni en Colombia’, dijo la canciller panameña.














