con sus botas de goma puestas, sale en conjunto con su familia a recolectar y clasificar la basura del vertedero de Cienfuegos.
Con este trabajo ha mantenido a su familia por más de 15 años, y ha construido su propia empresa. Comprando botellitas y galones plásticos, metales y latas y luego revendiéndolas a una compañía mayor.
José Alfredo, quien fue plomero por más de 20 años antes de incursionar en este oficio, cuenta que su esposa fue quien lo introdujo en el negocio del reciclaje, hace aproximadamente 15 años, ya que ella junto a sus dos hijas, trabajaban como “buzos” allí.
Explica que él compra las botellas plásticas por saco a los buzos del vertedero, entre 200 y 250 pesos, y luego, las revende a una empresa de reciclaje entre 4 y 5 pesos la libra. Asimismo, las latas, con un valor de 5 pesos la libra y cada g














