La sonda espacial OSIRIS-REx de la NASA realizó su último sobrevuelo de observación al asteroide Bennu el 7 de abril. Y ahora, una vez completados los preparativos para la nueva etapa de su misión, y tras casi cinco años en el espacio, la nave ha iniciado su travesía de vuelta a la Tierra. Transporta una gran cantidad de piedras y polvo de dicho asteroide.
El 10 de mayo, la nave encendió sus motores principales a pleno rendimiento y los mantuvo así durante siete minutos. Esta fue su maniobra más importante desde que llegó a Bennu en 2018. Este encendido impulsó a la nave, alejándola del asteroide y poniéndola en una trayectoria que la llevará a las inmediaciones de la Tierra unos dos años y medio después.
La fecha de salida, el 10 de mayo, se programó con precisión en función de la alineación de Bennu con la Tierra.
A fines de septiembre de 2023, tras haber completado dos órbitas alrededor del Sol, la OSIRIS-REx pasará cerca de la Tierra. Si todo va bien, cuando llegue a las inmediaciones de nuestro planeta, soltará la cápsula de muestras que entrará en la atmósfera terrestre y, con la ayuda de un paracaídas, descenderá hasta la superficie, donde deberá ser recogida. Está previsto que la cápsula se pose en un polígono de pruebas de Utah, Estados Unidos.
La OSIRIS-REx habrá completado entonces su misión principal.














