Con casi dos décadas de imágenes en el infrarrojo medio (IR) obtenidas mediante los mayores observatorios del mundo, incluyendo el Telescopio Subaru, un equipo de astrónomos fue capaz de capturar el movimiento en espiral del polvo estelar recién formado que se desprende del masivo y evolucionado sistema estelar binario Wolf-Rayet (WR) 112.
Los sistemas estelares binarios masivos, así como las explosiones de supernovas, están considerados fuentes de polvo en el Universo desde sus inicios, pero el proceso de producción y la cantidad de polvo expulsado son todavía cuestiones abiertas. WR 112 es un sistema binario compuesto por una estrella masiva en la última etapa de la evolución estelar que pierde una gran cantidad de masa y otra estrella masiva en la secuencia principal. Se espera que se forme polvo en la región donde los vientos estelares de estas dos estrellas están interactuando. El estudio revela el movimiento de la salida del polvo del sistema e identifica a WR 112 como una fábrica de polvo altamente eficiente que produce toda una masa terrestre de polvo cada año.
La formación de polvo, que se aprecia habitualmente en los suaves flujos de salida de las estrellas frías con masa similar a la del Sol, es algo inusual en el ambiente extremo que rodea a las estrellas masivas y sus violentos vientos. Sin embargo, ocurren cosas interesantes cuando interactúan los rápidos vientos de dos estrellas masivas en una binaria.
«Cuando los dos vientos chocan, se desata el infierno, incluyendo la liberación de copiosos rayos X, pero también la (a primera vista sorprendente) creación de cuantiosas cantidades de partículas de polvo basadas en el carbono en aquellos sistemas binarios en los que una de las estrellas ha evolucionado hasta la combustión del helio, lo que produce un 40% de carbono en sus vientos», dice el coautor Anthony Moffat (Universidad de Montreal). Este proceso de formación de polvo es exactamente lo que está ocurriendo en el WR 112.














