La jesuita Universidad Centroamericana de Nicaragua anunció ayer miércoles la confiscación de todos sus bienes inmuebles y activos por parte del gobierno de Daniel Ortega por “señalamientos infundados” de que esa casa de estudios “funcionó como un centro de terrorismo”.

En un comunicado dirigido a la comunidad universitaria, la UCA indicó que el martes recibió un oficio judicial en el que se le notificó “la incautación de bienes inmuebles, muebles, dinero en moneda nacional o extranjera” de cuentas bancarias que fueron “inmovilizadas”, así como “productos financieros en moneda nacional o extranjera”.

Desde diciembre de 2021, al menos 26 universidades han sido cerradas y sus bienes fueron incautados por orden del gobierno de Ortega con un proceder similar. Siete de ellas extranjeras.

El oficio judicial ordenó que la incautación sea a favor del Estado de Nicaragua, agregó el comunicado de la UCA, considerada la más importante y prestigiosa universidad privada del país. A su vez informó la suspensión de todas las actividades académicas y administrativas de la universidad “hasta que sea posible retomarlas”.

63 AÑOS DE HISTORIA

En esa universidad con 63 años de historia estudian aproximadamente unos 8,000 estudiantes, del total de 200.000 universitarios que existen en Nicaragua, de acuerdo con organizaciones del sector. Es la primera universidad privada creada en Centroamérica.

Fundada en 1960 por la Compañía de Jesús, la UCA fue uno de los focos de las protestas estudiantiles que estallaron en abril de 2018 y en más de una ocasión abrió sus puertas para permitir que manifestantes civiles que huían de las balas de la policía se refugiaran momentáneamente en sus instalaciones.