Adrián Beltré es ya de manera oficial un miembro del club más exclusivo y venerado del béisbol: El Salón de la Fama.

En una tarde soleada, varios miles de fanáticos se dieron cita en el histórico pueblo, donde Beltré se convirtió finalmente en el quinto dominicano en Cooperstown.

Aquel novel quien el 23 de junio de 1998 recibió lo que el mismo afirma fue una de las llamadas de mayor trascendencia de su vida, cuando fue convocado a las Mayores, luego de que el fallecido Tom LaSorda preguntara por él en las Menores, hoy es ya un inmortal.

El dominicano solo requirió de un discurso de unos 16 minutos para sintetizar una carrera que se extendió por 21 años.