Unos robotistas han creado una nueva y prometedora clase de músculos artificiales, inspirados en los del cuerpo humano y destinados a robots humanoides.

 

El logro es obra de un equipo integrado, entre otros, por Taekyoung Kim y Ryan Truby, de la Universidad del Noroeste en Evanston, Illinois, Estados Unidos.

 

Los nuevos músculos proporcionan el rendimiento y las propiedades mecánicas necesarias para construir con ellos cuerpos robóticos que además podrán estar dotados de un esqueleto artificial.

 

Para demostrar las capacidades de los músculos artificiales, los robotistas los instalaron en una pierna robótica humanoide de tamaño natural, con «huesos» de plástico rígido, «tendones» elásticos también artificiales e incluso un sensor que permite al robot «sentir» sus movimientos. La pierna utiliza tres músculos artificiales, equivalentes a otros tantos de la pierna humana, para flexionar las articulaciones de la rodilla y el tobillo. Los músculos son lo suficientemente flexibles como para absorber impactos y pueden aplicar la fuerza y el movimiento necesarios para que la pierna pueda chutar eficazmente una pelota.

 

Las innovaciones como esta en materiales bioinspirados podrían cambiar la forma en que los robots humanoides o cuadrúpedos caminan, corren, interactúan con los humanos y se desenvuelven en su entorno.