Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación Bancaria “la Caixa”, revela un nuevo mecanismo por el cual el parásito de la malaria, Plasmodium falciparum, pasa de la fase asexual a la fase sexual, que es transmitida por el mosquito. Los resultados, publicados en Nature Microbiology, proporcionan información importante sobre el ciclo de vida del parásito y eventualmente contribuirán a diseñar estrategias para frenar su contagio.
Para poder transmitirse de la sangre humana al mosquito, el parásito de la malaria necesita pasar de una fase de replicación asexual a una fase sexual (llamada gametocito). Dicha conversión representa, por lo tanto, una diana ideal para frenar el papel del parásito. Sin embargo, aún se conoce poco sobre el proceso que hace que el parásito deje de reproducirse de manera asexual y se convierta en un gametocito. (Lea también: Malaria amenaza el Pacífico colombiano)
El equipo de Alfred Cortés, investigador ICREA en ISGlobal, utilizó una proteína que se expresa únicamente en el momento en el que la célula ‘decide’ diferenciarse en un gametocito (y en el cual es morfológicamente indistinguible de la fase asexual).
Gracias a la técnica de edición genética CRISPR-Cas9, marcaron dicha proteína (llamada PfAP2-G) con un fluorocromo verde, y reexaminaron la hipótesis de que, entre la decisión de diferenciarse y la conversión sexual, el parásito necesita pasar por un ciclo de replicación.
Usando un sistema de cultivo en el laboratorio, el equipo encontró que algunos parásitos pueden convertirse directamente en gametocitos, sin pasar por un ciclo adicional de replicación. “El momento en que el parásito ‘decide’ convertirse en un gametocito puede ocurrir antes de lo que pensábamos,” explica Cortés. “De hecho, aunque su ciclo de vida se describió hace más de 100 años, no deja de sorprendernos,” añade. (Acá: Perros que detectan malaria, ¿una solución para Colombia?)














