La ciudad de Nueva York está reduciendo el enorme sistema de albergues de emergencia que creó para alojar a decenas de miles de inmigrantes, ya que el número de nuevas llegadas ha estado disminuyendo constantemente y el presidente electo Donald Trump ha prometido deportaciones masivas el próximo mes.

En su más reciente medida, el alcalde Eric Adams anunció el martes que un enorme campamento para más de 1,800 migrantes en un remoto y antiguo aeropuerto en Brooklyn será cerrado el 15 de enero, y que quienes se encuentran allí serán reubicados en otros sitios.