Una neurona artificial hecha de plásticos conductores que puede realizar funciones avanzadas similares a las de las células nerviosas biológicas ha sido demostrada por sus creadores. Este nuevo tipo de neurona artificial abre un camino hacia una nueva generación de sensores integrables en el cuerpo, implantes médicos y robótica.

 

El logro es obra de un equipo integrado, entre otros, por Simone Fabiano, Junpeng Ji y Padinhare Cholakkal Harikesh, de la Universidad de Linköping (campus de Norrköping) en Suecia.

 

Imitar el comportamiento de las neuronas biológicas ha sido durante mucho tiempo un objetivo importante en la llamada ingeniería neuromórfica. La electrónica tradicional basada en el silicio se queda corta porque no habla el mismo idioma que las células nerviosas de nuestro cuerpo, por así decirlo.

 

En vez de depender del rígido silicio, los creadores de la nueva neurona artificial trabajan con una clase de materiales blandos y flexibles llamados polímeros conjugados, que pueden transportar tanto iones como electrones. Esta doble capacidad les permite interactuar más estrechamente con los sistemas biológicos.

 

En las pruebas realizadas por el equipo, las neuronas artificiales de la nueva clase han realizado un tipo de procesamiento de información observado en nuestro sistema nervioso. Esta función hace que la neurona se active solo cuando una señal de entrada está presente y otra está ausente. Esta clase de detección es un principio fundamental en tareas como la detección táctil.