La energía solar es una de las mejores apuestas de la humanidad contra la crisis energética y el cambio climático que nos amenazan. Ahora que los paneles solares se están convirtiendo en una atractiva solución energética, tanto en grandes extensiones de suelo como en los tejados de edificios, muchos científicos trabajan en hacer avanzar las tecnologías fotovoltaicas existentes y alcanzar nuevas cotas de sostenibilidad y de eficiencia. Aunque se están estudiando muchos tipos de materiales fotovoltaicos, los materiales conocidos como perovskitas, que reproducen una estructura clave que posee de manera natural el mineral del que toman su nombre, se encuentran sin duda entre los más prometedores debido sobre todo a su potencial de fabricación a muy bajo coste.

 

En particular, las perovskitas de haluro de estaño sirven de alternativa atractiva a las eficaces perovskitas basadas en plomo. Dado que el estaño es significativamente menos tóxico para el medio ambiente que el plomo, investigar las perovskitas de haluro de estaño es un trabajo que merece la pena. Desgraciadamente, las células solares hechas de perovskitas de haluro de estaño aún se enfrentan a varios retos que deben superarse. En concreto, la cristalización rápida y desordenada durante la producción conduce a la formación de defectos en la estructura cristalina de la capa de perovskita, lo que dificulta la eficiencia en la conversión de luz a electricidad. Además, las perovskitas de haluro de estaño adolecen de una estabilidad baja y de una alta sensibilidad a la humedad y a las condiciones ambientales, lo que limita la vida útil global de las células solares fabricadas con ellas.

 

Ahora, sin embargo, un equipo integrado, entre otros, por Dong-Won Kang y Padmini Pandey, de la Universidad Chung-Ang en Seúl, Corea del Sur, puede haber encontrado una solución ingeniosa y eficiente para esos problemas.

 

En este estudio, el equipo comprobó que introducir 4-feniltiosemicarbacida (4PTSC) como aditivo durante la producción de perovskitas de haluro de estaño puede potenciar el rendimiento de las células solares hechas con ellas.