Las polémicas literarias son frecuentes, y a veces las impugnaciones que un autor hace a otro, o que una persona citada o mencionada en un libro le hace a quien lo escribió, llegan a niveles candentes. Pero cuando se trata de un libro con una conexión directa con la Casa Blanca, como el que Ivanka Trump acaba de publicar, el debate, los reproches y las propuestas se magnifican de modo sustantivo.
El libro ‘Women Who Work’ (Mujeres que trabajan) firmado por Ivanka Trump es, de acuerdo a The Washington Post, una obra de autoayuda para que, justamente, las mujeres que trabajan puedan lograr el éxito. No sería una obra de alta literatura o un ensayo de honda dimensión, pero no por ello estaría carente de inteligencia, incluso de sabiduría.
En buena medida, ese valor reside en las 208 citas de personas que se incluyen en el libro, entre las que figuran, de acuerdo a la reportera de CNN Betsy Klein, Oprah Winfrey (estrella mediática), Sheryl Sandberg y Mark Zuckerberg (altos ejecutivos de Facebook), Will Smith (actor), Malcolm Forbes (editor), el Dalai Lama, Jeff Bezos (CEO de Amazon), las escritoras Toni Morrison y Maya Angelou, empresarios legendarios como Henry Ford, Estée Lauder, Steve Jobs y Warren Buffet, presidentes como Theodore y Franklin Roosevelt (republicano y demócrata, pero ambos de énfasis progresista) y John Quincy Adams (el archirrival de Andrew Jackson, presidente exaltado por Donald Trump), figuras icónicas como Nelson Mandela y Mahatma Gandhi y combativos filósofos como Sun Tzu y Friederich Nietzche.
Citar frases de personalidades y pensadores es práctica común y aceptada (siempre que se acredite de modo apropiado) y en ese sentido el libro de Ivanka estaría dentro de lo usual. Tocará a quien lo lea, sobre todo a as lectoras, decidir si su contenido es realmente útil y auspicioso y si además de las citas ajenas ofrece consejos o reflexiones originales de valía que lo vuelvan algo más que una compilación de aforismos o historias inspiradoras de terceros.
Pero en el actual debate político, y en el contexto de las alegaciones de sexismo y misoginia contra Donald Trump (y de los propios comentarios hirientes y despectivos que él mismo hizo en el pasado sobre varias mujeres), varias voces se han alzado para reprochar a Ivanka que mientras promueve el desarrollo de la mujer y de las empresarias al mismo tiempo está del lado de un personaje acusado de humillar y ofender a muchas mujeres.
Es una posición tensa en la que, presumiblemente, genuino interés de impulsar a la mujer se encara con la lealtad y el conocimiento filial.
Pero, más allá de ello, han destacado las posiciones de personas citadas por Ivanka en su libro. Por ejemplo, una persona que en Twitter explícitamente le ha pedido no usar su historia, “a menos que dejes de ser cómplice”, es Reshma Saujani, CEO de Girls Who Code, una organización que impulsa la participación de las jóvenes en el ámbito de la informática y las tecnologías digitales.
Y de una manera elegante, la destacada primatóloga Jane Goodall, también citada en el libro de Ivanka, le sugirió a la hija del presidente seguir sus palabras “de corazón”, es decir atender el consejo de Goodall que la propia Ivanka le propone a sus lectoras. La frase de Goodall retomada en el libro de Ivanka dice, como se comenta en CNN: “Lo que haces, hace la diferencia… y tú tienes que decidir qué clase de diferencia quieres hacer”.
Goodall añadió que Ivanka “está en una posición de hacer mucho bien o terrible daño” y esa es la encrucijada en la que, según la frase de la científica, la hija del presidente deberá decidir qué diferencia prefiere lograr.
Cabe señalar que la primatóloga ha criticado la política de la administración del presidente Trump en cuestiones medioambientales y de protección de áreas y monumentos naturales.
De acuerdo a CNN, voceros de Ivanka Trump han dicho que el libro no es político, pero aunque esa declaración puede ilustrar la intencionalidad al escribirlo y publicarlo, en la percepción pública todo lo que venga de ella, por su cercanía con el presidente, de quien incluso es asesora, tiene una carga política.
Y muchos consideran que varios de los retos y obstáculos que enfrentan las mujeres en el trabajo tienen que ver con la vigencia de prácticas discriminatorias, tanto por el género como por la edad, el ingreso, la educación y la raza, que requieren para ser despejadas acción gubernamental efectiva, algo en lo que ella debe, puede y quiere actuar para emprender.
Así, más que lo escrito en el libro, propio o citado, en el fondo será el ejemplo y la acción que Ivanka Trump realice desde la Casa Blanca a favor de la mujer y otros asuntos de relevancia social lo que se colocará en la balanza.














